sábado, 14 de enero de 2012


Tarta de cumpleaños

.........Hace ya tanto tiempo, que, realmente,  no se cuánto tiempo hace de ésto que me he acordado en el mercado esta mañana al estar comprando frutas y verduras.
Me estaba Juanje poniendo unos kilitos de tomate raff cuando vi unas fresas; de esas que le llaman "pico de pájaro" o algo así; al momento, me sedujeron con  su color y  textura visual, al coger una y oler su aroma fresco; casi balsámico, con una inhalación profunda y muy, pero que muy satisfactoria  se me ha presentado el recuerdo aludido; de aquel cumpleaños, no se cuantos cumplía, se que no eran muchos, realmente no me acuerdo.Lo que sí ha venido a mi memoria, como una borrasca fresca en una noche de verano, mientras degustaba olfativamente la fruta,  era de cómo le pedí a mi madre, con el fervor e importancia que tienen estas cosas sólo a estas edades, que me enseñase a hacer una tarta de fresas para mis compañeros de clase.
Ya sabía que yo me tenía que dedicar a ésto de sobra y era consciente de que mi madre era mi mejor mentora....
Ya había vasilado; bacilado en mi jerga, de que yo sabía elaborarlas de sobremanera... pero en realidad lo único que sabía era hablar y a donde encaminar mis pasos más no había empezado a caminar, sólo hablaba.
Jejejeje... lo que peleaba mi pobre madre para enseñarle paciencia y ternura, que son los  ingredientes comunes a todas las elaboraciones y bases de cocina; los más sólidos, a un joven aprendiz de brujo..... y aquella ocasión; la de mi tarta de cumpleaños,  fue una de ellas.
Aquel día de mi cumpleaños triunfé como la cocacola con la tarta de fresas que yo no hice pero si que sembró en mi una actitud ante mi oficio que no se dejó ver al momento; que fué creciendo poco a poco en mí al compás de la evolución de mi madurez como persona y que al fín la he adoptado como mía.
Mientras inhalaba la fruta con los ojos cerrados, la veía a ella; a Lolita, peleando con su hijo por convertirlo; no en buen profesional, sino en buena persona enseñandole los ingredientes comunes a todas las buenas personas que son paciencia y ternura,  lo del oficio ya llegaría,.... mientras hacían una tarta de fresas con una base de masa quebrada, crema inglesa hecha con un poco de puré de fresas naturales, vainilla, huevos, leche y azúcar, y coronándolo todo, las fresas laminadas con azúcar espolvoreado...."y un poquito de horno para que el azúcar se derrita y la tarta brille".
Las he comprado....."Juanje, ponme también un kilito de estas fresas".... las he comprado para el postre del  menú de mercado de la semana que viene.
Maravilloso mundo éste de la cocina

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